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Los golpes causaron politraumatismos múltiples y derrame cerebral que acabaron con la vida de la pequeña.

En un barrio venezolano, Simón Aponte cogió una manguera para golpear a su hijastra de un año. La madre de la niña también participó de esta salvaje agresión.


El insistente llanto de una pequeña de un año y cuatro meses despertó el salvajismo de su padrastro y de su propia madre, quienes le propinaron una severa golpiza hasta el punto de quitarte la vida. El trágico hecho ocurrió en un barrio del municipio venezolano Francisco Linares.

La infante lloraba tanto que su padrastro Simón Aponte Villegas (20) decidió callarla a golpes con una manguera, según contó la tía de la víctima Yusney Aponte. A esta agresión se sumó la progenitora Yuscley Parra (18).

“Yo estaba en casa de un amigo cuando me llegó un mensaje de lo que había ocurrido con la niña”, comentó Yusney.

Contó, además, que a su sobrina la llevaron de emergencia al ambulatorio de la localidad, centro asistencial del que fue remitida hacia el Hospital Central de Maracay al presentar dificultad para respirar.

En este nosocomio falleció cerca a las 9:30 de la noche a causa de los politraumatismos generalizados y a un derrame cerebral.

Yusney Parra dijo furiosa e indignada que el padrastro no solo golpeó a la niña con la manguera, sino que la lanzó al suelo.